Nació el 02 de mayo de 1947, en Barrio Nuevo, Carora, Edo. Lara. Su dominio del cuatro lo acreditan como uno de los mejores acompañantes de Venezuela. Su vena de compositor aflora en el año 1962 y desde entonces ha aportado al acervo musical nacional más de 500 obras, abarcando casi todos los géneros de la música popular. Es un eterno enamorado de la danza zuliana, de la onda nueva y de la música del Brasil. Su composición “Señor JOU”, una danza zuliana, es pieza obligatoria en el repertorio de los ensambles de música popular y grupos de jazz, de Venezuela y otros países.
En el campo de la instrumentación, ha realizado diversos arreglos musicales para piano, grupos vocales polifónicos, estudiantinas, orquestas típicas, ensambles de cámara banda de vientos y orquesta sinfónica.
Es autor de un Método para el Aprendizaje del Cifrado Musical y ha dictado talleres para su aplicación. Ha alternado con las figuras y agrupaciones más importantes del país y ha participado en más de 30 producciones fonográficas. Ha dictado conferencias sobre la música popular venezolana, dentro y fuera de nuestro país. Ha diseñado un sistema para la realización de “Conciertos Dialogados” con el apoyo de un programa computarizado, basado en sus creaciones y arreglos musicales, en el que toca, canta y diserta sobre sus experiencias en el campo de la música.
Es creador de un Proyecto para la fundación de la Cátedra de Música Popular Venezolana en Conservatorios e Institutos Educativos.
Pablo Camacaro
Ha recibido reconocimientos de instituciones públicas y privadas, por su inagotable fuente de inspiración musical y por su gestión en pro del arte popular. Entre ellas: Casas de Estudios Superiores UCV, UCLA, ULA, UNET y UNY; del Consejo Permanente de Directores de Cultura de las Universidades Venezolanas y del Consejo Municipal de Barinas, al ser declarado hijo adoptivo de la ciudad del mismo nombre.
Es promotor y asesor cultural. Fue Coordinador de Cultura de la Universidad Yacambú y miembro del Consejo Permanente de Directores de Cultura de las Universidades Venezolanas. Es miembro fundador y permanente del grupo Raíces de Venezuela, institución musical de reconocida trayectoria a nivel internacional.
Pablo Camacaro se ha ganado el título de Maestro, gracias al aporte de sus valiosas obras, que han contribuido al proceso evolutivo de la música popular venezolana y gracias también a la perseverancia, al esfuerzo y a la dedicación permanente que le ha consagrado al cultivo de la música de nuestro país.
nace en Maracay, ciudad capital del estado Aragua (Venezuela), un 13 de Febrero de 1950. Hijo de Carmen Elena Mota de Martínez, oriunda de Guacara, estado Carabobo, y de Ramón Enrique Martínez, Oficial del Ejército Venezolano, natural de Belén, estado Carabobo. Es el tercero de cuatro hermanos, de los cuales Argenis y Aroldo. Del mayor de ellos, Ramón, ya fallecido, aprende a tocar el cuatro (instrumento típico venezolano), teniendo sólo 7 años de edad. Sobresale en la ejecución del instrumento debido al desarrollo de una temprana destreza que desarrollo con el tiempo en las reuniones familiares. Así mismo, su innata capacidad para acompañar una gran gama de melodías y canciones le hace ser invitado con frecuencia a las llamadas “tenidas musicales” donde se reúnen algunos músicos y cantantes a ofrecer lo mejor de su arte. Para ese tiempo, el padre de Henry, el conocido Capitán Martínez, lleva a casa, consuetudinariamente, discos de todos los estilos musicales que marcaban esa época. De tal manera, el futuro compositor se enfrenta a una exposición continua de las melodías y armonías que se guardarían en su memoria para aplicarlas cuando llegase el momento.
Por aquella casona larga, con patio de tierra y animales de corral, se paseaba Xavier Cugat, Nat King Cole, Andre Kostelanetz, Dámaso Pérez Prado, Billo’s Caracas Boys, George Gershiwn, The Platters, Elvis Presley, Juan García Esquivel, Juan Vicente Torrealba, Edith Piaf, Louis Armstrong, Bola de Nieve, Toña La Negra, Miguelito Valdés, La Sonora Matancera, Glenn Miller, Cole Porter, Michel Legrand, Bill Evans, y, quien fuera en verdad el primer maestro a distancia, Aldemaro Romero (Bajo la notoriedad de un gran descubrimiento, su LP Dinner in Caracas preparó el terreno para que Henry supiese de la vasta cantidad de opciones donde acostar una melodía, material que es su fuerte como arreglista y compositor). Este insigne músico significo para Henry la raíz de su manía por descifrar las armonías de cada canción y sus intentos por re-armonizarlas, cosa que religiosamente sigue haciendo hasta nuestros dias. A finales de los 50, Henry puede ver y tener en sus manos la primera guitarra eléctrica que jamas imagino tocar. Un amigo de casa, Luis Enrique González, músico y versátil instrumentista, había llegado de los Estados Unidos trayéndose consigo una hermosa guitarra Fender de color rojo, brillante y escarchada. Descubrió, entonces, el instrumento que le acompañaría en su trayectoria musical.
Henry Martinez
Siendo un adolescente, conoce a quien sería su primer maestro en la ejecución de la guitarra: Alejandro Benítez. Este, junto a su hermano Richard, también especial guitarrista, le enseñaría los primeros acordes de una música que le atraía sobremanera pero, al mismo tiempo, desconocía por no ser popular. Se trataba de la música brasileña. Las frescas y difíciles melodías que el maestro Benítez le ponía ante él provenían de aquellos pioneros del bossa nova, un grupo importante de músicos que hacían una propuesta única, muy elaborada y rica en extrañas e increíbles melodías y en progresiones armónicas. Era la música de Agostinho Dos Santos, Antonio Carlos Jobim, Luis Bonfa, Joao Gilberto, Dorival Caymi, Bola Sete, Laurindo Almeida, Walter Wanderley y otros tantos, lo que realmente cautivo la completa atención de Henry y lo desvío hacia un camino musical particularmente más exigente y riguroso pero menos popular. Sin acudir a algún instituto o escuela de música alguna, este aprendiz de compositor se adentra en la importante tendencia del tropicalismo y sigue muy de cerca la aparición y consolidación de los principales artistas que constituyeron ese movimiento. Mientras adelanta y termina sus estudios médicos, Henry conoce a quien le ofrecería la información sobre la música brasileña que él necesitaba. Claudio Campos, compañero de carrera venido del Porto Alegre, Brasil, le presenta y le suministra progresivamente todo el universo del tropicalismo: Chico Buarque, Edu Lobo, Antonio Carlos Jobim, Vinicio De Morais, Caetano Veloso, Elis Regina, Maria Bethania, Milton Nascimento, Gal Costa, Simone, Ney Matogrosso, Gilberto Gil, Ivan Lins, Vitor Martins, Toninho Orta, Maísa Matarazzo, Beth Carvalho, Leila Pinheiro, Al Cione, Gonzaguinha, Francis Haime, Cesar Camargo Mariano, Roberto Menescal, Zimbo Trio, Egberto Gismonti, Badem Powel , Quarteto em Si, etc.
Mientras recorre su carrera universitaria, conoce en Caracas al compositor Jesús Colmenares, con quien realiza un trabajo de música urbana que, de repente, se convirtió en su primer LP : ‘De Cal y Arena’, en honor a un poema de Mayra Jiménez musicalizado por Henry. Incluye ese LP alrededor de 15 temas de Henry y de Colmenares, interpretado por este último y acompañado por aquel en la guitarra, para el sello Discomoda ( 1973). Y antes, (1971) henry había sido grabado por Julio Gaziba, conocido a través de Colmenares. Este amigo de la música grabo el tema “Pero Tengo mi Molino”, un onda nueva que se ajustaba a la modalidad que representaba este ritmo creado por Aldemaro Romero. Inclusive, antes de “De Cal y Arena”, Colmenares había grabado 2 temas de Henry en un 45 r.p.m. : Mi libro y Juego de canasta.
A finales de los 70’, Henry conoce a quien luego seria su gran amigo, maestro, compañero de tenidas musicales: Luis Laguna. Este compositor Guacareño venia trabajando, desde hacia años, una nueva tendencia de la música popular venezolana. Estas nuevas aguas estaban cargadas de la música de Brasil, por lo que Henry se asimilo rápidamente al trabajo de este laboratorio donde también participaban Lencho Amaro, Eliécer Guzmán, Alfredo Del Nogal, Luis Medina y otros tantos que pudieron iniciar una corriente no muy aceptada en sus principios y atacada por la la más pura ortodoxia de las escuelas de música de la época. Luis Laguna, a principio de los años setenta, formo uno de los grupos más influyentes de las posteriores generaciones: VENEZUELA 4 (Luis Laguna, Eliécer Guzmán, Carlos Laguna y Carlos Soto). Alrededor de 1976 Henry forma parte de esta agrupación, junto con Lencho Amaro y Reinaldo Estrada, siendo así 7 los componentes del inolvidable grupo de cuerdas.
Henry Martinez
A finales de esa década, Henry forma parte de los grupos acompañantes de los cantantes Lilia Vera y Jesús Sevillano, acompañándolos, como guitarrista, en sus conciertos por más de 15 años, en ambos casos. Es en esta fase cuando Jesús Sevillano interpreta un tema de Henry,” Vivir Ahora y Siempre”, el primero hecho por un artista consagrado. A finales de 1980, Henry viaja a Estados Unidos donde estudia por un año gramática inglesa, en la Universidad de Tenneessee at Martin. Se traslada Nueva York para hacer un curso de 6 meses de Revisión de Estudios Médicos, con el objetivo de hacer un postgrado e Ortopedia. Regresa a Venezuela en 1982 y de inmediato comienza una propuesta urbana junto a músicos jóvenes de Maracay. Trabaja con el fino intérprete Juan José Capella, Lily Ortiz, Manuel Sandoval y otros amigos, conformando la banda “RAZA” que tuvo en Henry su arreglista y director musical, ademas de componer todo el repertorio. En 1983, Henry ingresa al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales. Luego de dos año en la institución, logra un postgrado en Medicina Familiar, especialidad que ejerce hasta el final de su carrera médica. En esta década de los 80, Henry acompaña también a Maria Teresa Chacín, Nancy Toro, Esperanza Márquez y Luzmarina. De esta última, fue el Director de su banda durante 2 años. A finales de los 80’, Henry trabaja en la disquera Sonográfica, como Label Manager, con un grupo importantes de artistas bajo su cuidado. Esta travesura profesional fue instigada por Álvaro Serrano, ingenioso y brillante personaje del mundo musical caraqueño, para aquel entonces A&R del sello discográfico que dibujó una época importante en la música producida en Venezuela, y hoy, uno de los editores de la página www.pajafundamental.com, web site que rinde culto al buen gusto, al humor, a la inteligencia y, sobre todo, a la sencillez de lo extraordinario.
Justo a principios de los 90’, Henry decide interpretar sus propias canciones, sobre todo aquellas que no habían tenido suerte de ser escogidas por algún cantante. Inicia sus conciertos con un formato de 5 músicos, con Víctor Mestas liderando un grupo selecto de hoy famosos músicos maracayeros (Edgar Aponte, Edgar y Euro Zambrano, Víctor Hugo Rodriguez, Rubén Rebolledo, etc.) que lograron hacer posible su propuesta musical para la ciudad. Un lugar especial ocupa Mestas, pianista extraordinario y estudioso, en la vida de Henry, ya que aparece a su lado por un tiempo largo dándole al compositor una cálida y pedagógica compañía que se convierte en una amistad profunda con el paso de los años. Para aquellos tiempos, no había forma de imaginarse el uno sin el otro. Hoy, todavía, se nos permite apreciar esta convergencia de talentos, cuando Henry invita a Víctor a tocar un par de temas en su reciente CD.
Esta urgencia de Henry de comunicarse con la gente de la ciudad toma forma a mediados de los años 80, cuando hizo un inesperado pero arriesgado trabajo urbano. Este LP se lo plantea Jesús Sevillano a Henry, quien acepta de inmediato tan sorpresiva propuesta de boca de un artista cuyo repertorio estaba integrado, en su generalidad, por música popular venezolana y latinoamericana. Fue titulado Jesús Sevillano: Canto a Latinoamérica, Canciones de Henry Martínez, con arreglos maravillosos del talentoso arreglista Rafael Medina. Fue, durante la grabación de este disco, que ocurre el primer encuentro con Otmaro Ruiz y Lorenzo Barriendos, quienes años más tarde se convertirían en grandes amigos. Un poco más tarde, Henry escribe para Cecilia Todd su famosa canción A Tu Regreso, que se convierte en el tema original de la serie dramática “Primavera”, de mucho éxito para RCTV (Radio Caracas Televisión).
Comenzando la década de los 90, Henry co-produce y co-arregla, junto al excelso músico Lorenzo Barriendos, el CD Vestida en Flor, para Luzmarina, donde sobresalen 4 temas de Henry especialmente escritos para esta importante y talentosa cantante venezolana cuyo nombre va unido al de Henry para hacer posible hermosos intentos musicales. Luego de este trabajo, Henry decide mudarse a la ciudad de Miami, en los Estados Unidos de Norteamérica, donde fija residencia con su familia. Luego de 2 años de intentos infructuosos de colocar temas en la discográfica del momento, Henry es firmado como compositor exclusivo por Warner Chappell, brazo musical de la Warner Bros. Trabaja para Ellen Moraskie (ya fallecida), Vice-Presidente de la empresa en esa época, por 2 y medio años, donde produjo canciones para artistas como Marck Anthony, Jerry Rivera, Frankie Negrón, Velas ( grupo vocal femenino producido por Sergio George), Los Hidalgo, etc. Había entablado una excelente relación amistosa y musical con Fernando Osorio (quien lo introduce a Warner), también para aquella época compositor exclusivo de la famosa editora, con quien pudo componer la mayoría de esos éxitos en el mercado de la salsa.
Desde finales de los 90, Henry venía trabajando para un proyecto que había sido delineado en boceto por Cecilia Todd, una de las cantantes venezolanas de mayor proyección nacional e internacional, quien siempre llevó y lleva en su repertorio varias piezas musicales de Henry. El proyecto se concreta y nace una hermosa producción llamada “Cecilia Todd. Canciones de Henry Martínez” (2001), conteniendo 15 temas que se paseaban por la geografía venezolana dando lugar a uno de los discos mas importantes de la música popular venezolana, con arreglos de su amigo y gran músico William Sigismondi. Contó este disco con la participación especial de Gualberto Ibarreto y del excepcional bandoneonista argentino Rodolfo Mederos.
Siguiendo su trabajo personal, con actuaciones en teatros y espacios culturales venezolanos, llega a la consecución del objetivo más perseguido en los últimos años: grabar su propio CD, donde invitara, a cantar junto a él, a todo un grupo escogido de amigos. El proyecto, financiado por la Fundación Bigott de Venezuela, sale a la luz pública en Julio del 2003. YA ERES ABRIL, producido artística y musicalmente, a cuatro manos, por Henry y su gran amigo y destacado músico Juan Carlos Torrealba, es un CD donde Henry muestra su madurez como compositor y autor de letras. En este disco podemos encontrar lo que ha buscado Henry por años: bonitas melodías que se acuestan sobre progresiones armónicas hermosas, ambientadas y barnizadas por matices frescos de los arreglos y la conspicua programación de Juan Carlos Torrealba, que demostró, una vez más, que es uno de los más talentosos músicos que tiene hoy dia nuestro patrimonio musical. La versatilidad de Juan Carlos, hijo de otro gran maestro, Juan Vicente Torreallba, va desde el arte de la secuencia y la programación, pasando por su buen gusto como arreglista, y terminando con su manera muy particular de tocar el piano, haciendo uso de un “voicing bank” no común para los pianistas, en su generalidad. Junto a Henry, varios amigos invitados cantan y tocan para terminar de concluir este trabajo que dignifica la musicalidad venezolana. Ignacio Izcaray, Cecilia Todd, Luzmarina, Fernando Osorio, Claudio Corsi, Martirio (insigne cantante andaluz de coplas), Rodolfo Mederos, William Sigismondi, Leo Quintero y Gabriel Vivas. Este compacto hizo posible, entre otros tantos deseos profesionales del compositor, el logro de cantar con su especial amigo y compañero de dificiles caminos musicales, Ignacio “Nacho” Izcaray, con quien ha probado todo el amargo espectro de las puertas cerradas, cuando se cargan en la mano un ramillete de canciones prejuiciadamente etiquetadas como “no comerciales”.
Hace un par de años (2004), la cantante Ofelia del Rosal hizo una valiente producción discográfica denominada VINO TINTO, Romancero de Henry Martínez. En este CD, Ofelia interpreta, con su estilo muy particular, y su voz de una coloracion muy agradable, diez (10) temas de Henry, en una cuidadosa selección de hermosas piezas romanticas poco conocidas del compositor, algunas de ellas nunca interpretadas por cantante alguno.
Henry Martinez
Después de 38 años de trabajo sin baches en el camino de la composición y de la música, Henry puede ver hacia atrás y recordarse, sin ambages, compartiendo escenarios con tantos artistas amigos, los presentes y los idos, siempre haciendo la canción por la canción, Y eso lo saben todos los que lo conocen u oyeron su nombre alguna vez. Seria una lista larga, pero es atractivo para los que indagan sobre la vida del compositor hacer una lista pequeña, aunque posiblemente injusta, de todos aquellos con quien ha compartido un pedazo del espacio de los diferentes escenarios nacionales e internacionales y de quienes han interpretado sus temas, vocal o instrumentalmente, sus temas. Algunos de ellos son, sin orden de preferencia afectiva: Ignacio Izcaray, Cecilia Todd, Jesús Sevillano, Lilia Vera, Luzmarina Anselmi, Simón Díaz, Juan Carlos Torrealba, Víctor Mestas, Otmaro Ruiz, Tulio Cremicini, Alejandro Campos, Luis Zea, Aquiles Báez,Maria Teresa Chacín, Nancy Toro, Ofelia Del Rosal, Biella Da Costa, Morella Muñoz, Gloria Martin, Esperanza Márquez, Soledad Bravo, Gisela Castellano, Ilan Chester, Yordano, Evio Di Marzo, Colina, Oscar De León, Guillermo Carrasco, Eddy Pérez, Ana Elena Salazar, Alí Primera, José Montecano, Francisco Pacheco, La Chiche Manaure, Hanoi, Fernando Osorio, Claudio Corsi, Juan José Capella, Eugenia Méndez, Jesús Colmenares, Lily Ortiz, Huguette Contramaestre, Maria Alejandra Rodríguez, Taumanova Alvarez, Corina Peña, Toña Granados, Gisela Guédez, Maria Fernanda Márquez, Carola Landaeta, Daisy Gutiérrez, Prisca Dávila, Alicia Dávila, Ligiana Motamayor, Alexis “torero” Vargas, Betty Tablante, Gaby Bon, Guaco, Los Cuñaos, Ensamble Gurrufío, El Cuarteto, Saul Vera y Ensamble, Venezuela 4, Grupo Raíces, Pomarrosa, Henry Rubio, Alí Chirino, A Tres Bocas, En Cayapa, Los Guaraguaos, Opus 4, Tatoo Band, Roberto Monasterio y su Charanga, “Mañito” Peñaloza y Orquesta Fascinación, Orfeón Universitario de la UCV, Coral Polifónica de Aragua, Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de ayacucho, Banda Marcial Caracas, etc., entre los venezolanos, y con otros ciudadanos del mundo como: Joan Manuel Serrat, Chico Buarque, Pablo Milanés, Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez, Martirio, Noel Nicola, Alfredo Zitarrosa, Inti Illimani, Gabino Palomares, Nicomedes Santacruz, Quilapayun, Víctor Víctor, Sonia Silvestre, Gonzaguinha, Milton Nascimento, Ana Belén, Víctor manuel, Miguel Ríos, Tania Libertad, Miriam Ramos, Irakere, Paul Muriat, Orquesta Filarmónica de Londres, etc.
Un Henry Martínez más curtido por el paso del tiempo se dispone a comenzar una nueva etapa en su vida musical. Bajo el concepto de un formato de no más de cinco músicos, se ha atrevido a andar los caminos de Europa y de América para, de esta forma, asegurarse de que su trabajo poetico-musical se conozca cada dia en más lugares del planeta, hasta que haya hojas en su calendario. Información tomada de http://www.henrymartinez.org
Escuchemos, en la voz de Cecilia Todd, una de las composiciones de Henry Martinez
Enio Escauriza nació en Caracas, Venezuela en el año de 1952.
Por más de 25 años ha difundido la música venezolana dentro y fuera de Venezuela a través de sus interpretaciones en el Cuatro, instrumento nacional de su país.
También es un compositor popular, cuyos temas son interpretados por diversos artistas y agrupaciones.
Ha obtenido dos veces el primer lugar en concursos de composición de música popular nacionales.
Ha sido fundador de varias agrupaciones musicales y autor de varios proyectos para el aprendizaje de nuestra música tradicional.
Ha desempeñado distintos cargos directivos en Instituciones oficiales y privadas. Es docente del Cuatro de Venezuela para diversas instituciones y actualmente el Director de la “Cátedra del Cuatro de Venezuela Fredy Reyna”.
Como productor musical sus actividades incluyen la grabación y edición de audio para producciones musicales. Combina su actividad artística y docente con el diseño y ejecución y gerencia de programas culturales y el desarrollo de proposiciones para la Internet.
Jesús o “Chú” Ávila, como se le conoce en su terruño margariteño, es uno de los compositores e intérpretes de música popular del Oriente de Venezuela que más se ha sembrado en el corazón del pueblo insular. Nace un 27 de agosto de 1930, en la población de Los Robles (hoy El Pilar), edo. Nueva Esparta, y desde pequeño, junto a su madre, se dedica a labores de agricultor, marino y pescador. El ambiente hermoso y agreste de su niñez, formó su espíritu poético, luego hecho canciones al transcurrir de los años.
Iniciándose como músico en forma autodidacta (sus primeras notas musicales las arrancó de perolas y guitarritas fabricadas por él mismo), pronto fue apoyado en su formación por el maestro José Augusto de León, sobresaliente músico –autor del Himno del Día del Maestro– que, incluso, amenizaba las primeras películas silentes en el hoy desaparecido Porlamar Cine. A los 17 años se radica en La Guaira, donde realiza trabajos de obrero y técnico. En ese período comienza a transformar sus memorias de la tierra natal en sus primeras composiciones, que se encarga de difundir él mismo por calles y avenidas de Caracas, así como en emisoras de radio (que para la época presentaban talento en vivo en sus programas).
Con el tiempo, Ávila crearía más de doscientas canciones dentro del género de la música oriental, aunque incluiría también estilos caribeños no autóctonos como el bolero y el danzón cubanos.
Al regresar a Margarita, después de varios años de vida en la región capital, decide entrar de lleno en el mundo de las grabaciones. Forma el grupo Cuerdas Espartanas en los años 60 y, durante toda la década siguiente, se dedica a publicar discos, lo que le da proyección al movimiento de música popular en Margarita. Más adelante, su proceso artístico y personal lo lleva a abandonar la agrupación (que sigue viva con otros músicos); aun así, sigue grabando y editando material por su cuenta, tanto en formato LP como en 45 rpm. Entre sus canciones más conocidas figuran: Rumbo a Oriente, El guanaguanare (popularizada nacionalmente por Nancy Ramos a finales de los 70), Elegía margariteña, El gallo de Pascualita, Rauda, rauda, El mar, Nakarí y Cristo del pescador, entre muchas otras. Más recientemente, se hizo acompañar por los Hermanos García en el álbum Una luna y un lucero, y por el conjunto Concuerdas, asociación que le permitió restituir, para el formato de disco compacto 19 de sus mayores éxitos.
Jesús Ávila ha mantenido una fuerte actividad gremial en su región natal, siendo pionero local en este sentido. En 1982, por su iniciativa, y con la participación de otros músicos de la entidad, es creada la Asociación Musical del estado Nueva Esparta, en la cual ejerció el rol de Secretario General por un lapso de ocho años. Como artista ha recorrido todo el Oriente y Sur del país, habiendo visitado también Occidente y Los Llanos, llegando hasta los estados Apure, Mérida y Zulia, en diferentes presentaciones tanto para radio como en escenarios. Ha dado conciertos en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, Caracas, y en las universidades de los Andes y del Zulia. Más allá de su sublime calidad como compositor, ha sido un eterno trabajador social, un sabio y un artista vitalmente entregado al amor por su madre, su isla y las costumbres familiares emanadas de la tradición.
INFORMACIÓN OBTENIDA DEL FASCÍCULO COLECCIONABLE NO. 1 DE MARGARITA, SU MÚSICA Y SUS MÚSICOS
Nacido en la ciudad de Caracas, Venezuela, desde joven mostró interés por la música volcando su atención en la guitarrita venezolana o cuatro – como popularmente se le conoce-, debido a la riqueza rítmica, armónica y melódica que el mismo posee tanto en su fase acompañante como solista. Comienza su formación con el instrumento de manera autodidacta para posteriormente recibir sus primeras clases con el Profesor Daniel Amarista en la escuela de música de Montalbán.
En 1992, a raíz de una presentación que tuvo lugar en la sala de concierto de la Compañía Anónima Teléfonos de Venezuela (C.A.N.T.V.), en la cual se demostró las posibilidades de ejecución del cuatro de manos del connotado concertista Henry Leal, fue lo que determinó su decisión de profundizar el estudio del cuatro como instrumento solista, logrando recibir en ese mismo año clases del Maestro de maestros: Fredy Reina -en la afinación solista-.
Posteriormente prosigue sus estudios con el profesor Ennio Escauriza para luego optar por la afinación tradicional – cam- bur- pin -tón-, y profundizar sus estudios con el profesor José Asdrúbal Hurtado (Cheo Hurtado).
Paralelamente realiza su formación musical en las escuelas Prudencio Essa, José Angel Lamas y Pedro Nolásco Colón, así como diversos cursos en los Talleres de Cultura Popular de la Fundación Bigott, donde aprendió a ejecutar de la bandola llanera de manos del profesor Ignacio Hernández.
Como ejecutante del instrumento ha sido integrante de las agrupaciones Grupo Instrumental de Cámara Multifonía bajo la dirección del Maestro Ivan Adler (†); Grupo Vocal Cimarrón bajo la dirección del Maestro Juan Bautista Medina, Ensamble Ka-zabe, Estudiantina del Banco industrial de Venezuela bajo la dirección del Maestro Orlando Gámez; Orquesta de Cámara Amadís, así como de diversas agrupaciones corales tales como Coral Universidad Santa María, Coral de Odontología de la Universidad Central de Venezuela, coral “Juan Bautista Medina”, entre otros.
Así mismo, como acompañante y solista ha realizado presentaciones en diversas salas del país como en el exterior (Trinidad y Tobago, Austria, Italia y Ecuador).
Anthony Ramirez
Su primera producción discográfica denominada “Guitarrita”- Solos de cuatro- constituye una reivindicación al nombre original de nuestro instrumento nacional, siendo además un homenaje a todos aquellos cultores que de manera pública o anónima día a día con su esfuerzo y dedicación, siembran en la conciencia de los venezolanos y ciudadanos del mundo la permanencia en el tiempo de nuestra tradición, cultura, sapienza y orgullo de ser venezolano.
En su ejecución convergen influencias de estilos que van desde Jacinto Pérez “El Rey del Cuatro”- cuatro de afinación transportada-, los hermanos Chirinos, Alí Landaeta, Hernán Gamboa, Douglas Isea – afinación tradicional-, hasta ejecutantes consagrados como José Asdrúbal Hurtado (Cheo Hurtado) y nuevas generaciones cuya lista, a Dios gracias, sería infinita de citar en la presente reseña.
Al respecto, Anthony expresa:
“Todo lo que contribuya al enriquecimiento de nuestra guitarra venezolana por pequeño que parezca, es digno de alarde y debe ser tomado con seriedad para su desarrollo académico, capacidad interpretativa y expresividad. ¡Bienvenido!”.
Escuchemos a Anthony Ramirez ejecutando un “Registro en MI Mayor”
Otilio Galindez nació en Yaritagua, Yaracuy el 13 de Diciembre de 1935. Desde pequeño demostró inclinaciones musicales apoyado por su madre en el canto y la poesía. En 1957 fue transferido a Caracas y trabajó en la Universidad Central de Venezuela formando parte del coro de esa casa de estudios.
Sus mentores incluyen personas como Antonio Estévez, Inocente Carreño y Modesta Bor, esta experiencia motivó su creación musical. Rapidamente destacó como un compositor de una musa muy fina.
En las composiciones de Otilio Galindez predominan las canciones navideñas, su primera composición fue la Restinga una canción folclórica navideña. Tambien ha compuesto valses, serenatas, bambucos y joropos, entre ellos encontramos: Pueblos Tristes, Flor de Mayo, Mi tripón y muchas otras.
Sus composiciones han sido ejecutadas y cantadas por los cantores populares venezolanos más conocidos y por otras reconocidas figuras de Latino America tales como Silvio Rodriguez, Pablo Milanes y Mercedes Sosa.
Nace el 13 de diciembre de 1935, en Yaritagua, Estado Yaracuy, Venezuela. Su obra es considerada una pieza trascendental dentro de la música popular venezolana, no sólo por la sencilla poética utilizada para describir la cotidianidad que para muchos pasa desapercibida, sino también porque “a través de sus composiciones se conoce, en forma musical, la geografía nacional’ (1)
Otilio Galíndez
En sus primeros años de edad, llega a la capital donde se desempeña como limpiabotas y vendedor de billetes de lotería. Conforme iba creciendo, recibía ánimo de sus padres para que se dedicara a lamúsica, su verdadera pasión. Transcurridos sus años de adolescencia le corresponde cumplir con el Servicio Militar, durante el cual compone sus primeras obras, que luego descarta, por considerar que no tenían fuerza poética ni melódica. En 1957 ingresa como empleado de la Universidad Central de Venezuela, cargo que se convertiría en el trampolín con el cual llegar hasta el Orfeón Universitario, donde realiza sus verdaderas primeras composiciones.
Su genio le ha permitido expresar su obra en diversos géneros musicales como el vals, la canción de cuna, danza, tonadas, merengue, joropo, danzón, aguinaldos y parrandas, entre los cuales se destaca una fuerte inclinación por la Navidad, quizás por ser el mes de su nacimiento. Entre las figuras que han interpretado sus obras hay que destacar a Simón Díaz, Lilia Vera, Soledad Bravo, Morella Muñoz, Jesús Sevillano, El Cuarteto, Ensamble Gurrufío, Mercedes Sosa, Pablo Milanés, Esperanza Márquez, Cecilia Todd, Ilan Chester, así como todas las corales del país. Algunas de sus obras: Flor de mayo, Candelaria, Mi bella dama, Caramba, Son chispitas, Ahora, La Restinga, Mariana, Es la primavera, Esos ojitos, Suelo buscarte, Un niño catire, De Belén campanas, El poncho andino, Rizos de ondas, Ese mar.
En Junio de 1971 los cantantes y músicos bolivarenses Mauricio Castro Rodríguez (contratenor y percusionista), Hernán Gamboa (tenor y cuatrista), Iván Pérez Rossi (barítono y segundo cuatrista) y César Pérez Rossi (Voz de Bajo y percusionista) que ya tenían experiencia integrando agrupaciones vocales (orfeones y corales) se encontraban cantando de manera informal con algunas amistades en la casa del, entonces, Gobernador del Estado Bolívar Sr. Manuel Guarrido. Éste, entusiasmado, les pidió que grabaran un disco con música típica de la región guayanesa. Ellos aceptaron la propuesta y decidieron grabarlo con un conjunto de músicos bolivarenses encabezados por el veterano músico y compositor Carmito Gamboa (padre de Hernán Gamboa) junto a otros intérpretes de las mandolinas, violín, acordeón y cuatro venezolano (tocado por Hernán Gamboa) haciendo marco a las voces de los cuatro jóvenes intérpretes. Este LP, grabado y producido en forma independiente en Agosto del mismo año, fue titulado “Serenata Guayanesa” y se presentó en el marco de la Feria de la Zapoara, celebrada en Ciudad Bolívar en 1971.
Posiblemente, una muestra de este disco LP se hizo llegar al canal de televisión caraqueño “Cadena Venezolana de Televisión” (hoy, VTV) y los cuatro intérpretes se presentaron en un programa de variedades. A la pregunta del presentador, sobre el nombre del grupo, uno de ellos contestó que era el mismo del LP. Es un hecho curioso, pues cuando este grupo realizó su primer trabajo discográfico, aún carecían de nombre para la agrupación. De modo que el nombre de la agrupación nació como una necesaria formalidad para su presentación en un programa de televisión.
Buscando dar el salto a la popularidad en la capital venezolana, los cuatro integrantes del nuevo grupo, grabaron una prueba de talento la cual les hizo valer su primer contrato disquero en 1972 con la empresa “Palacio de la Música”. Desde entonces y hasta la finalización de su contrato con dicha empresa, ésta decide editar sus LP bajo el respaldo del nombre y logo de la disquera británica “Decca-London” (aunque no eran artistas contratados por esta última). Así, aparece ese año en el mercado venezolano, su disco “Serenata Guayanesa” con un repertorio distinto al de su primera incursión en un estudio de grabación. Destacaron, en este LP, los temas “El Sapo” y el aguinaldo “Casta Paloma” del compositor bolivarense Alejandro Vargas, así como la primera composición de Iván Pérez Rossi (integrante), el aguinaldo “¿Donde está San Nicolás?”, popularizada más tarde. Sin embargo, el verdadero inicio de su popularidad lo marcó el LP “Serenata Guayanesa Volumen 2″ (1973), con los temas “Calypso del Callao” (compuesta por la “Sociedad de Amigos del Calypso de El Callao”) y el ahora clásico tema de la navidad venezolana “Aguinaldo Criollo” (de la letrista Isabel de Umérez y del músico Luis Morales Bance), canciones de gran éxito. También vale la pena, destacar el pasaje “Fiesta en Elorza” del músico, compositor y cantante venezolano Eneas Perdomo, y, “El limonero”, bambuco del Cantor de todos los tiempos, Armando Molero.
En 1978 el grupo decide presentar un LP de música navideña, hasta entonces desconocida en toda Venezuela. Este disco titulado “Serenata Guayanesa Volumen 5: Aguinaldos Populares Venezolanos” también fue exitoso por los temas “Corre Caballito” (de origen anónimo) y “El Furruquero” (compuesto por Iván Pérez Rossi). Destaca el hecho, de que solo los integrantes del grupo se acompañaron a sí mismos, usando los cantantes y percusionistas Mauricio Castro y César Pérez Rossi, instrumentos como el chineco y el furruco (vinculados a la música de navidad).
En 1981 finaliza su contrato con “Palacio de la Música” y son contratados por la disquera de la Organización Diego Cisneros Sonorodven, con la cual editan el LP “10 Años De Éxitos”. Este LP fue formado con canciones previamente grabadas con su anterior sello y la única pieza nueva se tituló “Señor Gabán”. Pero este contrato expira rápidamente y obtienen una nueva contratación con la empresa Sonográfica. En esta nueva etapa, el grupo se consolida como el principal grupo vocal y musical de venta de discos y como difusor reconocido del acervo musical popular venezolano. Después de su segundo disco navideño (y el primero con Sonográfica), conciben la idea de realizar un LP de música infantil venezolana. Este LP, titulado “Cantemos con los niños” fue concebido con canciones escritas para esta ocasión, poemas musicalizados y canciones folclóricas. El LP obtiene arrollador éxito, aún en el público adulto por los temas “La Pulga y el Piojo” y “Este Niño Don Simón”. Es curiosa la presencia de un tema, muy sentimental de nombre “En Mi Pueblo Había Un Río”, en el cual se narra en forma de canción lo que pasó en un pueblo a causa de la desaparición de fauna y flora autóctona.
Serenata Guayanesa
En 1983 la disquera Sonográfica, inicia un proyecto discográfico de homenaje al Libertador Simón Bolívar con dos LP de la serie “Bolívar en un canto”, contentivos de canciones y de fragmentos de discursos del propio Bolívar. Para los discursos fue reclutado el talento del actor de carácter y declamador Gustavo Rodríguez y en la parte musical tanto Serenata Guayanesa, como Hernán Gamboa (quien da sus primeros pasos como solista) y el ahora desaparecido artista plástico de fama internacional, Jesús Soto quien por primera y única vez en su trayectoria grabó su voz acompañándose con su guitarra. Desafortunadamente, después de producidos los dos álbumes se separó Hernán Gamboa, iniciándose como solista. El grupo rápidamente incorpora el talento del médico pediatra, vocalista y cuatrista caraqueño Miguel Ángel Bosch.
Ya con la presencia de Bosch, el grupo graba en 1984 un segundo LP de música infantil (“Cantemos con los niños, volumen 2″) que no logra el éxito del primero. Sin embargo, buscando reinvindicarse en su popularidad, el grupo graba un nuevo LP navideño titulado “Viene la parranda”, en el que el grupo acepta tanto la colaboración de otros músicos, como el acompañar como artista invitado al destacado vocalista, cuatrista y violinista venezolano Gualberto Ibarreto. Dos años después, al celebrar su décimo quinto aniversario, el grupo presenta un nuevo trabajo titulado “Caribe Abajo” de música latinoamericana, alguna escrita para este LP y otra ya conocida. En este álbum cuenta con el apoyo de los músicos Rafael, Kenny y Carlos Arrieta (en la caja, guacharaca y acordeón, respectivamente) para la interpretación del tema de estilo vallenato “Mis Peroles” (compuesto por Iván Pérez Rossi), del cual fue el realizado el primer videoclip del grupo en un tono tan humorístico, como la letra de este número.
En 1991, el grupo graba su primer álbum editado en formato CD, titulado “Si la tierra, tierra fuera”, el cual es el corte promocional del álbum, que se convierte en su segunda experiencia en el videoclip. El grupo enfrenta un nuevo reto en este álbum con la interpretación del pasodoble “Caracas Mi Ciudad” con el apoyo del trompetista Jorge Montenegro y el percusionista Antonio Cestari. La etapa con el sello Sonográfica, concluye con el primer álbum del grupo grabado en vivo durante una presentación en el “Teatro Teresa Carreño”, en celebración de su vigésimoquinto aniversario. Este álbum doble titulado “Una Amistad de 25 Años” contó con la participación de destacados artistas nacionales como María Teresa Chacín y los exponentes de la gaita zuliana Ricardo Cepeda y Abdenago “Neguito” Borjas, entre otros.
Después de esta etapa, Serenata Guayanesa se encarga de producir sus propias grabaciones, reeditando en ocasiones sus anteriores álbumes con Sonográfica en formato CD incluyendo temas grabados en otras épocas unidos a los más recientes. El álbum más reciente de la agrupación es el CD “Cantemos Con Los Niños” (2003), que es una revisión de su primer álbum de su música infantil venezolana.
Joven venezolano nacido y criado en el estado Lara, Venezuela, en medio de una familia de músicos. A la edad de cuatro años debuta como cantante, en la agrupación folclórica de Oe Bangue, compartiendo escenario con los Golperos de , en Quíbor, estado Lara.
Desde ese entonces, sus padres lo inscriben en la Academia Estudio Amado López, donde comienza sus estudios de teoría y solfeo con el profesor Álvaro Torres. Participa y gana en festivales de canto infantil, entre ellos, Festichamo 88, dirigido por . Luego, inicia sus estudios complementarios de piano con la concertista Emma Kissis. Ya adolescente, estudia guitarra clásica con el profesor Silvio Arocha e, interesado en lo tradicional, comienza a profundizar en el cuatro venezolano, de la mano del arpista Carlos Orozco, quien le motiva a investigar con este instrumento y a explorar con la música llanera. El maestro le invita a grabar dos discos de ese género, en una propuesta musical llamada Ensamble Manoroz.
Su primera producción discográfica individual es Entre querubines. Cuatro venezolano. El álbum fue presentado en 2004, al lado del reconocido cantante cristiano Marcos Whit y Daniel Calvetti, luego de una gira realizada en Barquisimeto, Venezuela.
Henry Linárez ha compartido la escena con reconocidos cantantes y compositores como , , , , conocido como , , Mayra Castellano, , , , , , José Antonio Naranjo, , Gonzalo Teppa, Carlos Orozco, Tico Páez, Andy Nevala y Guillermo Carrasco, entre otros.
Henry cursa actualmente una licenciatura en Educación y Gerencias Culturales, en base a sus investigaciones rítmicas de nuestra música popular venezolana. También dicta talleres, clases y conciertos pedagógicos, en las que el cuatro venezolano es el instrumento protagónico.
Información suministrada por Henry Linarez
Acá tenemos un video de Henry Linarez (cuatro) acompañando a Marcos Granados (en la flauta), disfruten:
Los apelativos de “El Rey del Cuatro” o “El Virtuoso del Violín” con los que se le bautizó no podían ser más ajustados a la realidad: estos dos instrumentos marcarían su vida personal y su carrera como artista.
Nacido en el barrio Los Dos Caminos de El Tocuyo, Estado Lara, el maestro Pablo Canela mostró, desde muy temprana edad, una especial inclinación musical, que fue alentada por el profesor José Angel Rodríguez López, director de la orquesta Euterpe, de la cual Canela llegaría a ser integrante.
Según indican las reseñas de su vida, su primer violín fue de cardón, a partir de cuya creación exclamó: “¡soy más ebanista que músico! “.
En 1955, a la edad de 41 años, viajó a Barquisimeto, donde fundó el Club Comercio, primera escuela de cuatro de la ciudad, en la cual impartiría clases de este instrumento. Sin embargo, su condición de artesano le llevó a dedicarse a la fabricación de cuatros, hasta convertirse en un experto en instrumentos musicales de cuerda. Tan reconocida fue su carrera en este sentido que figuras de la talla de Aldemaro Romero y Freddy Reina encontrarían en Pablo Canela un asesor permanente en cincos, arpas, violines y cuatros.
Justamente, la confianza que sentía con estos dos últimos instrumentos estimuló sus dotes como compositor, llegando a crear obras que forman parte del acervo cultural larense y nacional. De su pluma son bien recordadas Hilda, Dulce melodía, Mima, Ramoncito en Cimarrona, El burro de la manea y El gavilán tocuyano, quizá su obra más reconocida.
De la mano del Conjunto de los Hermanos Báez -que integraban cuatro de sus hijos en la ejecución del arpa, el cuatro, las maracas y el bajo- grabó varias producciones de 45 rpm y otros tantos LP que le hicieron merecedor de importantes reconocimientos nacionales y extranjeros. Por citar sólo algunos se puede hablar de los premios “Coral Juvenil Doralisa de Medina”, “Ampies de Oro de Venezuela”, “La Estrella de Venezuela” y “Pentagrama de Oro Musical”.
Pablo Canela murió en Barquisimeto, el 25 de agosto de 1981. En algún momento de su vida llegó a expresar de sí mismo “…creo haber cumplido con mi Estado y mi pueblo. Me considero un buen ciudadano; he dado trece hijos a mi patria; cuarenta años de unión con una mujer maravillosa: Carmen Luisa, la compañera de toda la vida y muchos años compartiendo la enseñanza musical”.
Para dar continuidad a la tradición, en 1996, uno de sus hijos, Emil, crea la Fundación Pablo Canela, con el mismo sello de distinción que le imprimió su padre a todo cuanto hacía. Esta Fundación sirvió de complemento a las actividades desarrolladas por la Academia Musical del mismo nombre y la empresa Instrumentos Musicales Pablo Canela, que es administrada en la actualidad por sus hijos.
El gavilán tocuyano
Es posible que muchos se pregunten cuál es la fuente de inspiración que tienen los autores para crear una obra. Pues bien, la respuesta pudiera estar en los hechos sencillos y cotidianos que despiertan la atención y, por ende, la vena artística de aquellos que logran hacer un verso de las más rutinarias situaciones de la vida. A continuación se exponen las razones que llevaron a este creador a componer su más famosa obra: el gavilán tocuyano.
“Un día, cualquiera asoleado en tierras del Tocuyo, Pablo Canela se encontraba en el patio de su casa, contemplando el horizonte con los cardones y cujíes de esa tierra árida, cuando, sin buscar inspiración y por casualidad, observó en el aire un gavilán que volaba. A la vez, pudo apreciar una gallina impaciente y casi desesperada tratando de reunir a sus polluelos para protegerlos de la agresión del gavilán. El hecho llamó tanto la atención del maestro que no perdió detalle alguno de la situación.
Después de cierto tiempo, estando en el mismo sitio, escuchó el gavilán que piaba simulando el llamado de la gallina a sus pollitos, y pudo apreciar como éste, al ver el descuido de uno de los pollos, se lanzó en voraz ataque, atrapándolo y llevándolo en sus garras… Simplemente se podía escuchar el piar del pollito cada vez más distante”.
Tomado de la biblioteca familiar de Pablo Canela
Escuchemos El Regional, interpretado por Pablo Canela:
Gualberto Ibarreto es intérprete de música popular venezolana y latinoamericana. Nace en el Pilar, edo. Sucre, Venezuela. Su abuela materna era bandolinista y poetisa;
su abuelo materno constructor de bandolinas, violines y cuatros, sin embargo fue su padre quien le enseñó las primeras “pisadas en el cuatro”.
Su formación como vocalista fue autodidacta aunque, en su infancia y adolescencia, tuvo contacto con músicos populares del Oriente del país, de quienes aprendió los estilos de ejecución por medio de la audición y la observación. Recibió algunas nociones de música académica de Tobías Hernández y del padre Raúl Benedetti. Cantó en el Orfeón del Liceo Briceño Méndez y tocó la mandolina en la estudiantina del Colegio San Antonio de Papua, de El Tigre, edo. Anzoátegui. Realizó sus primeras presentaciones en 1973, en la sala de conciertos de la Universidad Central de Venezuela, donde se da a conocer como cantante de música folklórica venezolana. Ese mismo año, participa en el I Festival Universitario de la Canción Venezolana, celebrado en la Universidad de los Andes (donde cursó estudios de economía), y obtiene el primer lugar por la interpretación de la canción , de .
SEn 1975, se consagra con los éxitos y .
Gualberto ha trabajado durante muchos años en programas de televisión; en la década de los 70 incursiona en el mundo del cine en calidad de actor, productor y cantante; participa en diversos festivales de música, entre los cuales se puede mencionar la Conmemoración Aniversaria del Congreso Anfictiónico (Panamá, 1975), concierto Pro damnificados de Apure (Venezuela, 1975) y el Festival de Música Popular y Folklórica (Venezuela, 1980), entre otros. Se ha presentado en diversas celebraciones dando conciertos en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, el Aula Magna de la UCV, Hotel Tamanaco, Plaza Francia de Altamira, Poliedro de Caracas, Centro Vinicio Mata, Estación El Valle del Metro de Caracas, en la Autopista del Valle. De igual forma, se ha paseado por diversos escenarios en la mayoría de los países del continente americano. Ha ganado premios como el Mara de Oro 1975, Guacaipuro de Oro 1977, Cardenal de Oro 1977, el Gran Sol de Oriente 1977 y ha sido homenajeado en presentaciones en vivo y en series musicales tales como el casette 18 de la serie Música Folklórica de Venezuela.
Gualberto Ibarreto se ha interesado por la difusión de géneros tradicionales del Oriente venezolano como la malagueña, la jota margariteña, la jota carupanera, el galerón, el polo margariteño y la gaita. Tiene en su haber alrededor de quince discos que incluyen obras de los compositores , , , Wladimir Aguilera, Augusto Ramos, , Jesús Hernández Sarabia, Rubén Manuel Graterol Santander y .
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