Botalón

24 August 2014


INTRO:

   


Botalón de mi corral, botalón de mi corral
            
Labrado en dura madera del corazón de la mora

               
De la mata julianera, me preguntan y yo sé

                                      
Dar la adecuada respuesta porque más corta tiene una guía

                                          
La fuerte horqueta de tu cabeza, buen botalón de mis corralejas.(Bis)



     Para que pueda enganchar, para que pueda enganchar

                   
La soga en plena carrera, el llanero que se juega

               
la vida en la recia brega de amarrar reses bravías

               
Hijos de cimarroneras.


                                          
     En el medio del corral según las reglas llaneras

                                             
Te enterró mi papa abuelo pa’ que defenderse pueda

                                       
El que trabaja con el peligro sin el estorbo, sin la molestia

                        
de aquellas cosas, que no interesan. (Bis)


INTERLUDIO:

   


Botalón de mi corral, botalón de mi corral
                
Quien no pierde la fiereza amarrado un bramador

                     
Varios días sin tener cerca una totumita de agua

                                  
Ni canoa con buena yerba rumiando rabia, bramando penas

                                       
Soñando sueños de libertades, mientras la vida se pasa negra. (Bis)



     Botalón tú que me viste, botalón tú que me viste

                
Escarmenando las cerdas de cola y crin de caballo

                     
Allá en las noches llaneras, para tejer falsas riendas

                  
Y tejer buenas falsetas.  


                                       
     Botalón tú que me viste ordeñar la conuquera

                                    
La que conmigo amansaste siendo vaca cachalera

                       
Dime si el tiempo no pasa en vano

                    
Pues la faena la hago más lenta

                       
Y ya mis sienes se están plateando. (Bis)


Botalón de mi corral…

Ver más canciones y acordes en www.micuatro.com
De la página de Vivencias Llaneras del Abuelo obtenemos lo siguiente:
Botalón. Según Don Julio César Sanchez Olivo: “Es un horcón que se clava en el centro del corral; termina o no en horqueta. Sirve para amarrar ajustadamente la res previamente enlazada, entonces se la manotea, se le acaricia para amansarla.

Botalón

Botalón

A esta acción de amarrar la res, se le dice en el llano “enyugar”. Armas Chitty: Poste de grosor suficiente y de dos metros de alto, que se coloca en el centro de los corrales para amansar reses o bestias.También señala el lindero de propiedad
Falseta: correa que sujeta el bozal a la cincha. Se usa para enseñar a las bestias a “darles paso”; Falsa Rienda: mecate de cerda que va del bozal a la mano del hombre a caballo.

Según Edgar Colmenares del Valle, Joel Hernández, es quizás un creador único, en el sentido de que durante sus cuarenta años de trabajo de creación musical, se ha dedicado a exaltar y cantarle a los grandes valores de la llaneridad.

Ha cantado en hermosa poesía, al Corral, al Cuatro, instrumento de cuerdas compañero del llanero, al Bonguero, al Botalón de Horqueta, que es tormento del toro cimarrón, a La Cobija, de dos tonos, azul marino y encarnado.

En las canciones de Joel Hernández, cabalgan los jinetes encobijados bajo la lluvia, con su bayeta de color azul y rojo; y nos pinta a los “picadores” de sogas, a los cabresteros, punteros, traspunteros, a los culateros y arreadores de ganado, a los ordeñadores y becerreros y a tantas y variadas estampas y vivencias del viejo llano venezolano.

Acordes , , ,

Sigo coleando y cantando

9 April 2010

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  Soy cantante coliador, nacido en el Casanare, criolllito de pata al suelo;
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como me crié en la sabana como el marrano cerrero, tengo callo en la batata
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de los arciones y el rejo.

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Coleaba en caballos criollos, en los bancos de sabana, los novillos madrigueros
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y me entrenaba de tarde con las vacas del ordeño; eran las más resabiadas,
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una encerada ojos negros

En aquellos tiempos de antes, para ser un coleador, tenía que ser buen llanero
como mínimo chalán o, también caballicero; salir en un buen caballo
bien engordado y ligero

Con freno venezolano y con monedas de plata, bien enchapaos sus aperos;
un chaparrillo soasao, su gorro con barruquejo y una manta por si acaso
sale un novillo matrero

La reina’e los coliadores, no faltaba allá en el palco, esperando que un llanero
le brindara una coleada, sabiendo que el mejor premio es la cinta tricolor
y un aplauso por entero.

Y al finalizar lo ronda, un turno muy especial, podía ser El Azulejo
halando en un sólo estribo y se miraba el tierrero iva un toro dando vueltas,
la espuela rayando el suelo.

Los reglamentos del llano, hace 700 años son hechos por los llaneros,
pero llegaron los guates y de todo el mundo entero, se apoderan de lo nuestro,
invaden lo que más quiero

Imagínense un llanero, apartando en un rodeo, en zapatos, sin sombrero,
un nailo metalizao, para reemplazar su rejo; sin chaparro, con espuela,
en un caballo cerdero.

Como yo soy un criollito nacido en los charrasquiales, mejo dicho Totumeño.
Nunca me he puesto zapatos, ni siquiera pa remedio y menos en mi cabeza
un pedazo de casco de hierro.

Estando allá en el Mundial, me aplauden los colombianos, me aplauden los extranjeros;
no faltan los envidiosos pidiendo que El Azulejo, tiene que salí a colear
con botas de conuquero

Sigo cantando y coleando y ahora que estoy en la manga, oigan lo que les refiero
hay caballo “Cuarto de Milla” y toros de cebadero, que pasan de los 600
y coleadores muy buenos;

pero deben respetar los que llevamos 20 años y estamos en los primeros;
la experiencia no se aprende oyendo los noticieros,la fama se hace triunfando
escúchenme compañeros

Sigo coleando y cantando con mi estilo original, recordando aquellos tiempos;
en un potro desbozao con los novillos violentoscoleaba una sola mano,
nadie me daba los vueltos.

y la maga de coleo era por la calle real y en todo el centro del pueblo.
Querido Puerto Rondón, también en Tame por cierto Avenida Olaya Herrera,
Arauca cuánto lo siento.

Los ganaos para colear, eran toros cincoañeros, pasando de los quinientos
traídos de “mañoseras”, toda punta y costrenco, del hato de Corocoro
donde el viejo Luis Alberto;

del hato La Venturosa, del hato La Macarena, del porvenir por ejemplo.
En cualquier manga’e coleo, recuerden que ésto es muy cierto al finalizar la tarde,
2 ó 3 caballos muertos

“Sigo Coleando y Cantando”, oigo gritar en la mangas, al público muy contento
cuando oigan esta canción, sonando a los 4 vientos porque ha sido la mejor
y en mis mejores momentos

Qué alegría que a mi me da, ver un llanero criollito, que viene de llano adentro
en un caballo padrote encapota’o y despierto; el criollo va remangado
y la camisa por dentro.

Allá en Hato Corozal escúchenme pico e’plata que un toro se para al pleito;
jugamos con ese bicho, toreándolo a puro cuerpo, era del “Guajivo” Próspero,
ya saben cómo es el cuento.

Eran 100 los coleadores y los toros no salían estando el corral abierto;
y a pura ruana, señores, el negrito por supuesto los sacaba uno por uno,
lástima de aquellos tiempos.

Son tiempos que ya pasaron y al recordarlo señores a mi me da sentimiento;
me dan ganas de llorar ya saben lo que yo siento, ir a una manga de coleo
donde no se mira esto;

ver un coleador fachoso, con las manos enguantadas, las rodillas otro resto;
botas a mitá’e camilla, como para el pavimento; y un casco que tenga gafas,
porque le molesta el viento.

Dicen que no es coleador, si no anda en un cuarto’e milla, compadrito lo lamento;
no hay caballos criollos malos, yo no me como ese cuento; hay duermo con Peste Loca,
pero el frío es su elemento.

“Qué bonito Cuarto e Milla”, con una anemia infecciosa que a mi país haya envuelto
ni en los Estados Unidos pueden combatir con esto, entonces qué tanto orgullo
en un “mocho” macilento

Vuelvo y les digo cantando, eschúchenme coleadores de todito el universo
mi orgullo es ser coleador y miren que mi ancestros es de un “llanero rajao”
y es que lo llevo en el pecho.

Escuchen esta canción y cántenla por favor, que es de un llanero completo
y sepan que lo que soy no lo aprendí en un concierto Sigo coleando y cantando
hasta el día que caiga muerto.


Acordes ,

Alfonsina y el mar

20 March 2010

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Por la blanca arena que lame el mar su pequeña huella no vuelve más,
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Un sendero solo de pena y silencio lle    hasta el agua profunda,
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   su sendero solo de penas    mudas lle     has      ta la espuma.

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Sabe Dios qué angustia te acompañó ¿qué dolores viejos calló tu voz
.. .. .. .. .. .. .
Para recostarte arrullada en el canto   de las caracolas mari nas
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La canción que canta en el fondo oscuro del mar     la        caracola.

... .. .. .. .. .. .... .. .. .. ..
Te vas Alfonsina con tu soledad        ¿Qué poemas   nuevos fuiste a buscar?
.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..
Una voz antigua de viento y de sal, te requiebra el alma y la está lle   vando
.. .. .. .. .. .. .... .. .. .. .. .
Y se va hacia allá como en sueños, dormida, Alfonsina, vestida de mar

Cinco sirenitas te llevarán por caminos de algas y de coral
y fosfosrecentes caballos marinos harán una ronda a tu lado.
Y los habitantes del agua van a jugar pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco más déjame que duerma nodriza en paz
Y si llama él no le digas que estoy dile que Alfonsina no vuelve …
Y si llama él no le digas nunca que estoy, di que me he ido …

Te vas Alfonsina con tu soledad ¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar …?
Una voz antigua de viento y de sal te requiebra el alma y la está llevando.
Y te vas hacia allá como en sueños, dormida, Alfonsina, vestida de mar …


Acordes , ,

La muerte del Rucio Moro

18 February 2010

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Caramba ‘ñero se oscurecieron mis días

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alzó en vuelo mi alegríacuando menos lo esperaba

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triste mañana sentí perder un tesoro mi caballo rucio moro

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donde yo siempre coleaba



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Lo hallaron en el potrero en el potrero

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con la nuca reventada parece que una centella

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le dio una vuelta e’ campana



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Quién se iba a imaginar que a mí caballito

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algo malo le aguardaba para quitarle la vida

.. .. .. ..
dejando mi alma enlutada



Partí enseguida al conocer la noticia

viendo la caballeriza un poquito solitaria

Llegué al lugar donde estaba mi caballo

vi los impactos de un rayo en medio de cuatro palmas



Más a la orilla de el río

con otras bestias andaba la potra Zaina

dando vuelta y relinchando bastante desesperada



Pobre mi caballo rucio arrodillado con la cabeza encajada

cuando fui a cerrar sus ojos le brotaron sendas lágrimas

Pasó la brisa desensillando añoranzas

mientras una garza blanca observaba en la cañada

cantó un carrao en una punta de mata

y una triste paraulata enmudeció la sabana



En las arenas del río mi rucio moro dejó sus patas marcadas

cuando con su potra fue a retozar en la playa

La soga de mi cariño de mi cariño apareció reventada

por unos cuantos tirones del destino en su jugada



Adiós amigo me brotó del corazón sentí gran desolación

cuando le daba la espalda un hueco grande donde su cuerpo cupiera

y encima del poco e’ tierra mi sombrero pelo e’ guama



Pa’ que el rocío mañanero caballo rucio humedezca mi plegaria

y los albores del tiempo le den su gracia temprana

Que le traigan serenata los pajaritos que vienen de la montaña

para que su negra senda se le convierta en hazaña



Cayó la tarde enmarcada en arreboles

cuantas lunas cuantos soles presagiaron mi nostalgia

se fue el Jilguero que pregono mi alegría

pedazo de vida mía retacito de mi infancia

Querubín de mis anhelos de mis anhelos

cercanía de mi distancia cuanto quisiera quitarle

al mastranto su fragancia



Ceñirme en el desespero de aquel lucero

que titila y se quebranta el que muere lentamente

amoldado a mi esperanza



Caballo rucio te saliste del corral convertido en vendaval

volaste la puerta e’ tranca jamás pensaste

que te acechaba la muerte culpable tu mala suerte

que te condujo a la trampa



Entre lienzos del recuerdo, caballo mío,

inerte queda tu estampa para tus tantos amigos

un manantial de añoranzas



Hoy tu destino es un bongo, bongo perdido

de canalete y palanca varado y abandonado

en los confines de Arauca



Silla y bozal se preguntan con dolor

porqué el destino traidor no cambiaria su morada

la talanquera que bastante le apoyó

triste también comentó está de luto la manga



Desde el coso hasta el tapón se oye un murmullo

de entre cortadas palabras y las muchachas reparten

en lluvia cintas doradas con la tarde veranera

allá en el monte se oye cantar la chicharra

y un vesperal de nostalgia se lleva el viento en sus alas



Agüita fresca está ofreciendo el jagüey

mientras allá en el caney me aguarda mi campechana

grito altanero de soberano sentir

tu no te vas a morir mientras existan sabanas

Desde un rincón oriental en Venezuela

por el estado Monagas hasta el impetuoso Meta

en las tierras Colombianas



Remontando en Orinoco el río Apure

Casanare y el Vichada para morirte de viejo

en las ondas Araucanas






ANÁLISIS LITERARIO DE LA LETRA LA MUERTE DEL RUCIO MORO

(Fuente Ramón Figuera -El Poeta Zaraceño-)

http://llanerisimo.com/folklorId.asp?Id=29

La Muerte del Rucio Moro es un canto magistral a la naturaleza y una extraordinaria descripción de la inmensidad del llano. Esta letra es un lamento por la pérdida del caballo, compañero de las aventuras y desventuras del llanero. Se observa en esta canción una abundante descripción de los hechos que rodean la muerte de este animal cuando se afirma que “…lo hallaron en el potrero con la nuca reventada, parece que una centella le dio una vuelta e’ campana…”. Quiere indicar esto que en un primer momento el autor no está seguro de cómo ocurrió la tragedia porque el verbo parecer indica un supuesto mas no un hecho cierto.

Reinaldo Armas hace uso además de la connotación lingüística al comparar su tristeza con el luto que lo embarga en la siguiente expresión: “…quien se iba a imaginar que a mi caballito algo malo le aguardaba, para quitarle la vida dejando mi alma enlutada…”. La descripción prosigue con el mal presagio que sintió al ver la caballeriza un poquito solitaria, y es en ese momento cuando se dirige al lugar de la tragedia donde corrobora personalmente que el Rucio Moro había sido alcanzado por una centella “…llegué al lugar donde estaba mi caballo, vi los impactos de un rayo en medio de cuatro palmas…”. Las palmeras vienen a ser un indicativo de que el ambiente geográfico se sitúa en el llano.

Se evidencia en esta canción un evidente proceso de humanización al atribuirle a la potra zaina destellos de preocupación por la muerte del caballo “…más a la orilla del río con otras bestias pastaba la potra zaina, dando vuelta y relinchando bastante desesperada…”. Otro aspecto bien significativo en esta letra es el buen uso del lenguaje formal “…cuando fui a cerrar sus ojos le brotaron sendas lágrimas…”. En este caso el adjetivo plural sendas es usado de manera correcta y significa una para cada cual; es decir, una lágrima en cada ojo”. Frecuente este adjetivo se usa equivocadamente al considerársele como sinónimo de inmenso, grande o descomunal, por lo tanto sendas lágrimas no significa en ningún momento inmensas, grandes o descomunales lágrimas.

Continúa el proceso de humanización cuando se le da facultad reflexiva a una garza blanca que observaba en la cañada, así como a un carrao que cantó en una punta de mata y a una triste paraulata que enmudeció la sabana con su nostálgico trinar. La melancolía también hace estragos en el ánimo del autor cuando observa en la arena del río las huellas del caballo que acaba de morir, y como elemento característico de la poesía romántica considera que el culpable del infortunio es el destino “…la soga de mi cariño apareció reventada por unos cuantos tirones del destino en su jugada…”.

La nostalgia se hace más notoria en el extracto donde el hombre se despide de su compañero de andanzas ya fallecido “…adiós amigo me brotó del corazón, sentí gran desolación cuando le daba la espalda…”. Es el último adiós al amigo. Sólo quedaba esperar que el tiempo redimiera las heridas. Es impresionante también, la cantidad de elementos literarios ligados a la naturaleza que se observan en esta obra poética “…cayó la tarde desensillando arreboles, cuantas lunas cuantos soles presagiaron mi nostalgia…”. En este caso la luna y el sol fungen como observadores de una tragedia que marca la vida del hombre-poeta: La Muerte del Rucio Moro.

Una vez más se evidencia la implacable presencia del destino y la humanización en la siguiente exclamación: “…caballo rucio te saliste del corral, convertido en vendaval volaste la puerta e’ tranca, jamás pensaste que te acechaba la muerte, culpable tu mala suerte que te condujo a la trampa…” La silla y el bozal también sufren un proceso de humanización cuando se preguntan con dolor “…por qué el destino traidor no cambiaría su morada…” a lo que la talanquera y la manga de coleo se suman a este diálogo imaginario del poeta. La Muerte del Rucio Moro desata toda la inspiración del hombre-poeta que con tristeza asume que su caballo fue enmarañado por las trampas del destino y que, sólo en su recuerdo y en las alas de la inspiración, vivirá eternamente.

Reinaldo Armas La Muerte Del Rucio Moro
En vivo desde Apure
Festival voz del Alma Llanera
Parte I


Parte II

Acordes, Video ,

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